Equipo

Equipo de pastoral:


Si la PASTORAL es prioritaria en los Centros de las HMMI, TODOS deben pertenecer al EQUIPO DE PASTORAL DEL CENTRO.

PRIMER CÍRCULO:

 * Delegado de Pastoral del Centro: Alberto J. Núñez Sagredo.
 * Delegada del Plan de Convivencia: Amaya Aranda Garcia.
 * Delegada de Decoración del Colegio: Esperanza Caro.
 * Delegada de Coro: Charo Santos Cabrera.

SEGUNDO CÍRCULO:

 * EQUIPO DIRECTIVO.
+ Directora Titular y Superiora HMMI: Madre Conchi
+ Director de Secundaria: Roberto Carpintero.
+ Directora de Primaria e Infantil: Madre Elena.
+ Ecónoma: Madre Teresa Orosa.
* COORDINADORES DE CICLO (E.I. E.P. E.S.O.)
+ Angelina Ramírez, Charo Santos, Amaya Aranda y María Jesús Andueza.

TERCER CÍRCULO:

* CLAUSTRO DE PROFESORES: Angelina Ramírez, Verónica González, Mario Serrano, Alberto Núñez, Charo santos, Teresa Orosa, Roberto Carpintero, Elena Hernández, Amaya Aranda, Cristina Marugán, Esther Miranda, Esperanza Caro, Félix Luengo, José Luis Gracia, Carmen Bilbao, Mª Jesús Andueza, Marisa Vallejo, Marta Espejo, Margarita Higuero, Emilia Pulido, Fernando Ramos.
* AMPA
* PERSONAL NO DOCENTE.
 

 


JUSTIFICACIÓN:

En clave cristiana entendemos la propia vida como un proyecto que implica saber que
nuestras decisiones no solo nos afecta a nosotros mismos, sino que parte de una
invitación, de la llamada de Dios, la invitación a seguir a Jesús como el Camino, la
Verdad y la Vida.
Somos conscientes del reto que tenemos todos y cada uno de los que nos sentimos
pertenecientes a la familia Tellista. Juntos y sintiéndonos responsables unos de otros
y de la misión encomendada, queremos que nuestras acciones evangelizadoras se
centren en el nuevo curso.
Poner todas nuestras capacidades y oportunidades para mejorar la realidad que nos
rodea, es una llamada que Dios nos hace directamente a través de las personas que
convivimos en el Centro, en nuestras familias, en nuestra ciudad y en nuestro mundo.

UNA CONVICCION:

El Colegio San José, como Centro evangelizador y de presencia de Iglesia, donde se
Anuncia el Reino de Dios y se ofrece los valores del Evangelio, hechos vida, al estilo de
Madre Matilde, desde todos los ámbitos de relacion posibles.

UNOS PRINCIPIOS:
La Pastoral del Colegio San José de Madrid, como Centro de Hijas de María Madre de
la Iglesia tiene como fin cultivar lo más auténtico de la persona en sí misma
posibilitando que todos los destinatarios de la tarea pastoral lleguen a ser:
• Señores de las cosas, y no esclavos de ellas.
• Hermanos de los hombres, viviendo en actitud de solidaridad y de servicio.
• Personas abiertas al Dios que nos revela Jesucristo, con sentido de gratuidad y esperanza.

UNOS VALORES:
Teniendo como fuente y referente el Evangelio y la espiritualidad de nuestra Beata Matilde Téllez, en su tarea pastoral, señalamos como prioritarios para trabajar este curso los siguientes valores:
1. La apertura a otras culturas, la tolerancia la misericordia la solidaridad
Y la paz. ( Primer Trimestre )
2. El amor a la vida, el respeto y cuidado del entorno. ( Segundo Trimestre )
3. El servicio, la gratuidad y la contemplación. ( Tercer trimestre )

UNOS FUNDAMENTOS:

Como cristianos construimos nuestra vida sobre fundamentos que la sostienen y como tellistas incidimos de

OBJETIVOS GENERAL:

Orientar la acción educativa de nuestra escuela para que, desde la identidad de Hijas de María Madre de la Iglesia, logre su objetivo primordial: vivir y comunicar la Buena Noticia a través de la educación integral de la niñez y juventud, desde la visión cristiana del hombre y de la vida, en el contexto de una determinada cultura.

                                                       Lema del curso:

                                                  “ÚNETEA LA RED”


El lema que presidirá todas las actividades del curso 2017 -2018 será “ÚNETE A
LA RED”.

El Equipo General de Pastoral con este eslogan pretende reforzar la idea y la
necesidad de construir nuestra vida desde lo que aportamos y recibimos.
Quiere ser un motivo para ayudarnos a vivir la participación en la obra común
que queremos llevar a cabo entre todos los que formamos la familia Tellista.
Todos los seres humanos necesitamos de otros para vivir. Las personas con
quienes nos relacionamos en el día a día constituyen nuestra “red de apoyo”.
Todos somos corresponsables en la educación cristiana de nuestros alumnos. Nosotros,
educadores y educadoras, hemos sido llamados precisamente a esta misión, por eso decimos
 UNETE A LA RED
Desde un punto de vista bíblico partiremos de los siguientes textos:
Juan 17:21 "Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, para que también
ellos sean uno en nosotros, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado."
Romanos 12:5 “Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos
miembros los unos de los otros”
Mateo 18:20 “Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Desde un vista eclesiológico, el Evangelio de Juan (11,52) dice:
 “Jesucristo vino para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban
dispersos”, y su obra continúa en la Iglesia que es «una», «santa» y «católica». Ser
cristianos significa, formar parte de la Iglesia, abrirse a esta comunión, pensar en la Iglesia en su doble dimensión: la Iglesia en camino unida a aquella que celebra la fiesta
sin fin, la Jerusalén celestial.
Por último, queremos bajo este lema, no perder de vista la realización plena que
se logra en común-unión. Sin olvidar que la vida con los otros se entiende y se vive a
partir del respeto de ideas, costumbres, formas de pensar...
Solo a la luz de estas vivencias auténticas de Evangelio podrá ser eficaz nuestra
labor y misión de educadores y educadoras cristiano tellistas.
Madre Matilde a lo largo de su vida unió admirablemente oración y apostolado.
Sirve a Jesús en el Sagrario, pero sirve con la misma intensidad a Jesús en el necesitado. 


                                                           HISTORIA BASE
LA LLAMA ETERNA DEL RECUERDO.


“En el viaje a Tierra Santa, en Jerusalén donde el papa había ido a tender la mano a los judíos
"los hermanos mayores" y en busca del dialogo en aras de la paz, visitó el Memorial del
Holocausto, Yad Vashem , donde arde la llama eterna del recuerdo. En la sala abovedada
recubierta con fotografías de muchos de los que murieron en los campos de exterminio nazi, -
Juan Pablo ll volvió a condenar "la loca ideología del hombre contra el hombre"- al terminar la
ceremonia en este lugar símbolo de los lager que llamo "Gólgotas contemporáneos", una
mujer de unos 50 años se acercó a saludar al santo padre. Le habló en polaco y llorando le daba
las gracias repetidas veces. ¿Quién era aquella mujer? nos preguntábamos todos los que
presenciábamos aquel encuentro cargado de conmoción… Cuando el papa se marchó de Yad
Vassed nos acercamos a ella...Nos dijo que era una niña judía, deportada con sus padres, sus
abuelos y su hermano al infierno de Auschwitz. Cuando liberaron el campo, la única
superviviente de la familia era ella. Con los pocos que todavía no habían muerto, esqueletos
humanos, escapados de aquel infierno, la trasladaron a Cracovia donde, en la estación, la Cruz
Roja Internacional había instalado un puesto de ayuda y socorro y trataban de localizar a
posibles
Familiares o a proporcionarles un lugar donde residir.
Aquella niña no fue a la estación, se quedó sentada en un banco de una calle... ¡¡No quería
vivir!! No tenía a nadie y prefería no seguir viviendo... De repente se le acercó un hombre joven
que le preguntó por qué no estaba en la estación, por qué se había quedado sola en esa calle;
la niña le contestó que había perdido a sus seres queridos; que para ella la vida no tenía razón
de ser… es más, al preguntarle cómo se llamaba, la jovencita le repitió el número que durante
años había sido su nombre y que llevaba grabado a fuego en el brazo… Aquel desconocido, con
un cariño y una dulzura grande le habló, le dijo que tenía que vivir precisamente para los suyos;
que en ella volverían a vivir... Hablándola la acompañó hasta la estación, hasta el despacho de la
Cruz Roja… Se despidió de ella diciéndole: “¡Acuérdate que tienes que vivir por ellos! Que
siguen contigo...¡Que en ti viven!" La niña entonces le preguntó por su nombre... Quería
también recordar el nombre de aquel ángel desconocido… Cómo te llamas le gritó... "Karol,
Karol Wotjla , le respondió saludándola con la mano...” No volvieron a encontrarse hasta aquella
tarde en el Mausoleo de Yad Wasse. Aquella jovencita de Cracovia , hoy era abuela, vivía en
Haffa y pidió a las autoridades israelíes, que por favor la dejaran acercarse al Papa, para
decirle.. "Santidad... ¡He vivido por ellos! Soy la niña de Auschwitz, de la estación de Cracovia...y
entre lágrimas de alegría y agradecimiento, decirle: ¡Gracias , muchísimas gracias!”